Categoría
Últimas Entradas
- Secreto confesado
- Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- 7 Frases para San Valentin
- Fin de Semana Especial. Capitulo VI: PLACER
- Fin de Semana Especial. Capitulo V: TARDE DE DOMINGO
- Fin de Semana Especial. Capitulo IV: SABADO
- Fin de Semana Especial. Capítulo III: CONOCER
- FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2012
- Fin de Semana Especial. Capitulo II: Encuentro
- Fin de semana especial: Capitulo I: La llegada
- Fin de semana especial (Prólogo)
- 80 Euros por una mentira
- Me gustaria…………
- Hace dos meses
- Comunicaciones de Nuevos Relatos
- Química: Teoría o Práctica (Capítulo Final)
- Química: Teoría o Práctica (Capitulo III)
- Química: Teoría o Práctica (Capitulo II)
- Química: Teoría o Práctica (Capítulo I)
- Carta Abierta
- Para mi Joven amigo
- Algo estupido
- El que tiene un amigo, tiene un tesoro.
- Amistad
- Para la Reflexión
- yaliloquios: ¿somos los gays los mas homofobos?
- Comentarios sobre Cartas Personales, Pensamientos en GAYBOOK
- Comentarios Artículos en GAYBOOK
- Comentarios Relatos en GAYBOOK
- Más que amigos
- EL PRIMER PARTIDO
- Maluba
- Aquel Chico
- Treinta Horas
- El reencuentro (Capitulo Final)
- El Reencuentro (Capitulo II)
- El reencuentro (Capitulo I)
- Tenis y Algo Mas
- Probando nuevas Sensaciones
- Primera Vez
- Agosto: Tenis y Placer
- Pasion Policial en el AVE
- Piscina Ardiente
- A veces, poquito a poquito
Fin de semana especial: Capitulo I: La llegada
Diciembre 1st, 2011 by yali
Estoy en la estación Delicias de Zaragoza, ajetreo mañanero y eso que hace poco han dado las ocho y media de la mañana; las estaciones son esos lugares donde se entrecruzan las almas, gentes diversas que van y vienen, gentes que no se conocen, son como autómatas, a mi me gusta pararme y ver sus rostros, sus expresiones, su ir y venir, me gusta jugar a adivinar lo que serán, qué harán en su vida, me monto películas con ellos, algún día escribiré una novela, me da que pensar, hay gente se cruza cada día, siempre hacen lo mismo, el mismo bus, el mismo tren de cercanía, el mismo horario, el mismo recorrido y no se conocen, ….. estoy en la dársena nº 23, de aquí sale mi autobús, nadie en el andén, es un poco pronto, más bien diría yo muy pronto, sale a las nueve y quince minutos queda casi media hora o más, solo veo en la salita a una chica, parece joven, con una mochila pero no tiene pinta de excursionista, tampoco de estudiante, está aburrida, no la veo demasiado bien tiene, parece buena figura, abundantes pechos,…
Me entretengo, me voy a tomar un café he despertado muy pronto, porque he pasado la noche en un hostal en Zaragoza, ya que no había un autobus que llegase a primera hora de la mañana desde Lérida, no he desayunado, porque no venia incluido en el precio de la habitación. Mientras veo la estación de tren, hay un “ave” listo para salir, pasa el rato.
He venido con demasiado tiempo, pero es que no quiero perder el autobús, es uno de los viajes que más ilusión me hace, no me han dejado en casa ir con mi coche, dicen que son muchos kilómetros y yo solo, ¡qué proteccionistas son!. Me miré el billete en Internet, podría haber ido en tren, a mi me gusta mucho viajar en tren, parece que eres más libre: te levantas, andas, vas a la cafetería, …., en autobús tienes tu asiento y ahí quieto, este viaje son muchas horas, llegaré sobre las cuatro y cinco de la tarde, si no se retrasa, pero en tren había peor combinación y se tardaba más, de pelas más o menos igual, este bus que voy a ir en “clase supra” dicen que es mejor y cuesta menos tiempo porque va casi todo el rato por autopista y no para en casi ningún sitio.
Estoy de nuevo en la dársena 23, hay más vidilla, más gente pero no mucha, dos militares de aviación, yo creía que ya no viajaban de uniforme, son muy jóvenes, como yo, un matrimonio, supongo, sesentones, con cara de tristes, seguro que ha pasado algo en la familia y tienen que ir de viaje (es que me monto cada película), la chica de antes, es verdad tiene buen tipo. El autobús está cerrado, es muy chulo de “ALSA” tiene unas pintas espectaculares ¿qué será la clase supra?.
Me siento, “¡joder!”, vaya asiento, ancho espacioso. Voy solo, luego el pasillo y al otro lado dos asientos, nunca había visto un autobús de tres asientos por fila y muy cómodos, lo reclinas y no molestas al de atrás, acostumbrado al de ALOSA de Lérida-Zaragoza que son estrechos, esto en un placer, al lado al otro lado del pasillo se ha sentado la chica de los abundantes pechos; jo es muy guapa, qué cara más linda, que ojos. En el bus no hay mucha gente, dice por megafonía una azafata que nos acomodaba que como no se ha llenado el pasaje completo quien lo desee puede cambiarse de asiento, yo estoy muy bien.
- “Hola, soy Guille, voy a Oviedo”.
Le digo a la chica de los abundantes pechos:
- “Hola yo me llamo Anne, también voy a Oviedo. Voy a conocer a mi sobrino, nació hace 15 días”. Me contesta
- “Yo voy a conocer a un amigo”. Contesto
- “¿Conocer? ¿A un amigo? ¿Cómo no conoces?”. Me pregunta Anne
“Glubs”, metedura de pata, “ejem”, digo:
- “No. Quiero decir a ver a un amigo, claro que lo conozco, me he confundido por lo de tu sobrino”.
La tal Anne es de Alemania de Fulda, la hermana de su pareja que vive cerca de Oviedo, en Lugones. Ha tenido un bebe.
Voy pensando en mi llegada, yo tenía preparada la combinación Oviedo – La Pola-Siero,
podría ir en FEVE o en bus, pero Yago me ha dicho que mejor en Oviedo, que me va a buscar, que aunque está trabajando, como es viernes se va a tomar la tarde libre, que él se encarga de todo, me emociona tanta delicadeza, que no me preocupe de nada, alojamiento, planes, de nada; yo ya me había mirado algún hotel, pero Yago dijo que ni hablar, que lo único que tenía que hacer yo era llegar, lo demás corría por la cuenta de él. Estoy tan ilusionado.
¿Qué haremos, dónde me llevará, pasearemos por los jardines de Pola por el Parque El Jardín, o por el de Las Flores, o por el de San Miguel, … montaremos los dos en bici, ¡cómo me gusta montar en bici! o montaremos a caballo, otra de mis aficiones? ¿qué conoceré, qué sorpresas me encontraré? Yago mi guía, mi cicerone, con esas me dormí.
Tan profundo era el sueño, que pasaron las horas sin darme cuenta hasta que el autobús hizo una parada. Era la primera parada, Bilbao. No me había enterado de nada, dormí como una marmota y pase todo Navarra y parte de Euskadi dormido, sin poder contemplar el paisaje. La azafata lo anunciaba por el megáfono. Entonces abrí los ojos, un fogonazo de luz vino hacia ellos. Brillaba el sol, era un día de verano estupendo. El cielo azul claro, con alguna nube blanca abandonada a su suerte. La azafata nos comunica, que si deseamos ir al baño tenemos 5 minutos hasta que entren los nuevos viajeros. Yo me incorporo y mira a mi derecha y veo a Anne, que está leyendo un libro. Vuelvo a mirar sus tetas, las tiene pedazo de buenas la alemana esta.
Entran nuevos viajeros, yo como estoy solo no me preocupo, pero al lado de Anna, se sienta un chico con pinta de macarra. Tienes unos pelos largos, con una camisa mugrienta. La cara de Anne, lo dice todo. Le da un poco de asco el chico este. También entra otro chico. Este se pone delante de mi asiento. Es un chico bien vestido, con su polo de “Ralf Lauren”, de color rosa. Lleva unos bermudas y unas náuticas. Sus gafas de sol son unas “Dolce&Gabbana”. Está claro, es un niño pijo en toda regla, pero esas gafas me hacen dudar de él. Yo me lo quedo mirando, es un chico muy guapo, tiene su encanto, y algo en mi se revuelve un poco al verlo. El en cambio ni mira, se sienta con su cara estirada y se sube el cuello de su polo. Así que paso de él. Me pongo los cascos de mi móvil y empiezo a buscar para poder escuchar música.
Se reanuda el viaje, la azafata nos indica que la próxima parada será Santander, en la que se hará un transbordo. Sigo escuchando mi música y contemplo el paisaje, salimos de las calles de Bilbao y entramos en la autopista que nos llevara a Santander. Este trayecto es corto, nada más que hora y media. Nos indican que debemos hacer un transbordo, debemos bajarnos y coger otro autobús, vaya coñazo. Yo me bajo detrás de Anne y del niño pijo. Le miro el culo a ambos, no se con cual quedarme, porque ambos lo tienen muy pero que muy apetecible (otra vez, otra sensación, algo se sube). Bajamos y recorremos varios andenes, hasta llegar al nuevo autobús. Tomo el asiento que me corresponde (otra vez solo) y ya espero impaciente llegar a Oviedo. El autobús arranca, yo cojo de la mochila, el bocata que mi madre me ha preparado y saco también el botellón de agua. Me lo como pensando, es que estará haciendo Yago en estos momentos.
Termino el bocadillo y nos encontramos bastante cerca de Asturias. Son las 14:30 cuando pasamos por Unquera, que es el límite entre Cantabria y Asturias. Ya estoy en Asturias. Veo para mi asombro, que nos metemos en una carretera de un solo carril, se acaba la autopista. No me lo podía creer, cómo era posible que no hubiera autopista en esa zona. Había mucho tráfico, íbamos muy lentos. Estaba muy impaciente, nervioso, iba ver a Yago, al que solo conocía por chatear, y pasarnos algunas fotos. El autobús avanzaba lentamente, había un atasco, era como un accidente o algo parecido. Al final se vio que eran unas obras, parecían de ampliación de la carretera para hacerla autopista.
Al final llegamos de nuevo a una zona de autopista, Llanes, creo que se
llamaba el pueblo. Eran las 15:30. “Buff ” se perdió mucho tiempo. Yo estaba preocupado, porque le había dicho a Yago que llegaría a las 16:05. Era ya esa hora y aun en carretera. Le mando un mensaje al móvil, que iba a llegar un poco tarde. Pero no me responde al mensaje. Me puse nervioso, el autobús se aproximaba a Oviedo, estábamos a punto de entrar en la estación y Yago no me había contestado. ¿Le habría pasado algo? ¿Estaría allí esperándome?. El autobús se detuvo en su correspondiente dársena. Cogí mi mochila y me despedí de Anne. Estaba nervioso, muy nervioso bajaba las escaleras, mire al frente y …
Casi me caigo al bajar, los nervios, la emoción, estaba tan ilusionado, …. por fin un sueño a punto de cumplirse conocer a Yago, miré y ahí estaba con una camisa de cuadros, ¡qué bien le quedan las camisas de cuadros!, me acerqué ligero, él estaba plantado, miraba pero estaba inexpresivo, como si no fuera con él, me acerque estaba a punto de darle un abrazo cuando, casi meto la pata, no era él se le parecía pero no, en ese momento levanta la mano y dice Aarón, el greñudo del autobús, el que se había sentado con Anne, este le contesta hola papá, se dan un beso, el padre coge una bolsa que el macarra le da, ¿qué sucio vienes hijo? ¿cómo te ha ido en esa ONG? Y así preguntando cosas ambos se van alejándose de mi vista, hasta desaparecer por el fondo. “¿Y Yago? ¿Dónde se ha metido? “
Ya nadie queda por la dársena; el autobús hace tiempo que se ha marchado ya no recuerdo en mis oídos ni el rugido de su motor, nadie, no veo a nadie ¿qué ha pasado? llamo al móvil de Yago. Fuera de cobertura, le dejo un mensaje de voz, ….
Han pasado dos horas, me he recorrido varias veces la galería comercial de la estación de autobuses de Oviedo, ese edificio moderno, vetusto, de piedra gris con unos ventanales acristalados, grandes, semicirculares que parecen puestos para dar la bienvenida a todos los viajeros, …, pero nadie, yo ahí solo, tengo hasta frío, desgana, me voy a la cafetería.
- “Buenas tardes, un cortado por favor y ese donuts”.
- “Es de ayer”. Me contesta una señora muy amablemente. “Las napolitanas son de hoy”.
- “Bueno, me ponga una”, contesto.
- “De crema o de chocolate”, añade.
- “No sé, de crema mismo, y perdone no me ponga un cortado, póngame un café con leche”
- “Muy bien”.
Me siento, llevo ya una docena de llamadas, todas fuera de cobertura, o apagado, otros tantos mensajes. ¿Qué habrá pasado?
Empiezo a pensar, con lo inseguro que es Yago, a lo peor se ha arrepentido, seguro que
le está dando vueltas al coco, pues tampoco pasa nada, nos conocemos que no, pues nada, yo no tengo más intenciones que saludarlo, conocerlo en persona. Desconozco que película se habrá montado. A ver si se ha confundido de día, no creo ayer en el chat nos despedimos hasta hoy, a las 16.05, si ha llegado con casi 30 minutos de retraso, pero, … No creo que le hubiera dado yo mal los datos, no, no seguro, que ayer lo hablamos. Bueno. No sé, estoy un poco triste, ¿desilusionado? También,…
Estoy esperando en las oficinas de ALSA para gestionarme el viaje de regreso, tengo el billete sacado pero voy a ver si lo puedo adelantar, tengo un autobús a las siete y media de la tarde, llegaré a Zaragoza a las cuatro menos cuarto de la mañana, vaya lío, además no es supra es de los normales, me han confirmado que si hay plazas, sigo esperando la gestión, un poco abatido, triste, con frio (y eso que hace calor), me siento regular.
Sentado en un banco veo el ajetreo de la gente pasar, dos monjas, una vieja y otra joven, la vieja ando un poco coja y se agarra del brazo de la compañera; un tío muy elegante con traje y corbata, de unos 27 o 28 años, con maletín al hombro de esos que son para el portátil, y con zapas de deporte en vez zapatos, queda bien,… Una señora se sienta a mi lado:
- “Oye rapaz, ¿dónde ponen el autobús de Burgos?”
- “Perdone señora, le contesto, no soy de aquí, mire ahí donde están las ventanillas de venta de billetes hay una que pone “Información””
Sigo en
esta espera, larga, tonta, triste, no sé a qué esperan para decirme si me cambian el billete o no, ya he desistido de mandarle más mensajes a Yago ¿no me habré equivocado de número de teléfono? lo he comprobado y no. Ya no me fijo en nadie, ya no observo, ya no invento películas, ya, … alguien me toca en el hombro, me vuelvo …
CONTINUARA………..
Posted in Relatos | | | 4 Comments
4 Responses to ' Fin de semana especial: Capitulo I: La llegada '
Leave a reply
Calendario
Ultimos Comentarios
- Ricardo en Secreto confesado
- Eneko en Secreto confesado
- apolo en Secreto confesado
- yali en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- Eneko en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- yali en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- Ricardo en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
Subscribete
Buscar
Blog Traffic
Pages
- Last 24 hours: 75
- Last 7 days: 469
- Last 30 days: 1,896
- Online now: 6
on Diciembre 13th, 2011 at 17:38
¡Qué bien empieza! Y lo mejor de todo, sale de nuevo, el artista,
el escritor, el Yali al que estábamos acostumbrados, no el de la
tordida e inconsumible historia “Teoría o Práctica”. Este “Un fin
de semena especial” huele de otra forma. Me congratulo sobremanera
del resurgir del Yali aunténtico. ¿Y para cuando el segundo
capítulo? Porque tiene unas pintas buenísimas esta historia, ….
Enhorabuena y gracias de nuevo por las sensaciones y buenas
aspiraciones que se barruntan en este nacido relato.
Report This Comment
on Diciembre 13th, 2011 at 19:20
Gracias por tus palabras. Me alegro de que te haya gustado el
primer capitulo. El segundo sera para este fin de semana. Estoy
preparando unas cosas, las fotos a colocar. Solo hacerte un apunte.
Es para tu persona, la definición de la historia “Teoria o
Práctica” como tordida e inconsumible. Para mí es una obra hecha
con ingenio y con muchos riesgos, cosa que a veces falta en la
vida, dar un portazo, contar las cosas como suceden en la vida
real. Los gustos no están escritos, pero para mí esa es una gran
obra. Acepto las críticas porque la vida es asi, libertad de
gustos. Reitero mi gratitud por tu crítica sobre este nuevo relato.
Espero que el capítulo dos sea tambien de tu agrado. Un saludo.
Report This Comment
on Diciembre 1st, 2011 at 23:00
Que bien que ya vuelven tus relatos, son muy esperados jejeje ¿qué
decirte de esta historia? pues esta bien si pero espero que se
ponga mas interesante jajaja se que es el comienzo… me interesa
el autobus, yo tampoco lo conocia jeje
Report This Comment
on Diciembre 1st, 2011 at 23:23
Me alegra de que te haya gustado. Espero que la historia al final
te guste. Mucha paciencia, jejejje. Un saludo Apolo.
Report This Comment