Categoría
Últimas Entradas
- Secreto confesado
- Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- 7 Frases para San Valentin
- Fin de Semana Especial. Capitulo VI: PLACER
- Fin de Semana Especial. Capitulo V: TARDE DE DOMINGO
- Fin de Semana Especial. Capitulo IV: SABADO
- Fin de Semana Especial. Capítulo III: CONOCER
- FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2012
- Fin de Semana Especial. Capitulo II: Encuentro
- Fin de semana especial: Capitulo I: La llegada
- Fin de semana especial (Prólogo)
- 80 Euros por una mentira
- Me gustaria…………
- Hace dos meses
- Comunicaciones de Nuevos Relatos
- Química: Teoría o Práctica (Capítulo Final)
- Química: Teoría o Práctica (Capitulo III)
- Química: Teoría o Práctica (Capitulo II)
- Química: Teoría o Práctica (Capítulo I)
- Carta Abierta
- Para mi Joven amigo
- Algo estupido
- El que tiene un amigo, tiene un tesoro.
- Amistad
- Para la Reflexión
- yaliloquios: ¿somos los gays los mas homofobos?
- Comentarios sobre Cartas Personales, Pensamientos en GAYBOOK
- Comentarios Artículos en GAYBOOK
- Comentarios Relatos en GAYBOOK
- Más que amigos
- EL PRIMER PARTIDO
- Maluba
- Aquel Chico
- Treinta Horas
- El reencuentro (Capitulo Final)
- El Reencuentro (Capitulo II)
- El reencuentro (Capitulo I)
- Tenis y Algo Mas
- Probando nuevas Sensaciones
- Primera Vez
- Agosto: Tenis y Placer
- Pasion Policial en el AVE
- Piscina Ardiente
- A veces, poquito a poquito
Pasion Policial en el AVE
Agosto 20th, 2011 by yali
27 de Agosto de 2010. Era el primer día de mis vacaciones estivales. Estaba todo preparado para irme a Málaga. Este año bajaba en tren debido que la vuelta la realizaría con mi tío en su coche. Aunque a mi me gusta conducir, hacer Kms de carretera, este viaje en tren lo tomaría como una aventura, porque nunca había viajado y quería sentir la velocidad, ver como se desplaza a 350 km/h. Este viaje también iba a ser diferente, bajaba acompañado por Raúl. Lo invite a pasar esos 15 días conmigo y sus padres le permitieron bajar.
Desde Asturias a Madrid, fue en el Alvia, viaje que resulta agotador hasta Valladolid, a causa del puerto pajares. El viaje desde Oviedo a León es de dos horas. Lo único que salva ese trayecto, es si tienes suerte que el día este despejado para completar la belleza de las montañas asturianas. A las 15:50 llegue a Madrid. Lo que primero que hice fue trasladarme a Atocha para dejar la maleta porque tenía la intención de comprar lotería de navidad en el Puerta del Sol. Deje la maleta en una zona (eso si 20 minutos buscándola) para ir corriendo a la puerta del sol. Eran 16:30, mi tren salía a las 17:35, pero tenia que estar en el tren a las 17:30. Monte en el tren de cercanías. El trayecto solo duraba 3 minutos. Hacia un calor asfixiante para un asturiano. Compre los 15 decimos
de lotería y de vuelta a la estación. Recogí la maleta y me fui al andén donde estaba el AVE con dirección Málaga. Era un TALGO, era el denominado PATO. Siempre tuve la ilusión de montar en uno, lo estaba haciendo. Allí, los dos sentados, vimos como el tren se movía. Una vez que arranco, le dije a Raúl, que tenia que ir al baño. Tenia el vientre un poco agitado, después de la paliza de carreras por Madrid para conseguir unos decimos de lotería. Después fuimos a tomar algo a la cafetería. Yo tome un te, y nos volvimos a nuestros asientos. Vimos la película que proyectaban; cada poco comprobaba la velocidad que marcaba el tren, 335 km/h, pero también otro indicador, la temperatura: 42ºC. Yo estaba alucinando. Si el tren a esa velocidad, el termómetro marcaba eso, cual seria la temperatura que nos encontraríamos en Málaga. No quería ni pensarlo. Pero el viaje era una maravilla, a esa velocidad, el tren no se movia, parecia que ibamos a una velocidad lenta y no tracateaba como los mercancias.
A las 19 termino la peli, Raúl y yo comentamos que había sido una comedia patética y nos pusimos a escuchar música. De repente, se aparece un chico en el vagón. Llevaba unos pantalones vaqueros, una camiseta blanca, pero lo que mas me impacto fue al ver su rostro. Era hermoso, tenía unas facciones marcadas, era el doble de Rubén Sanz, el actor que salía en “Escenas de Matrimonio”. Yo estaba mirándolo, no podía quitarle de mi vista. El actor me gustaba, aquel adonis delante de mi estaba dejándome sin respiración. Cuando de repente, se acerca una mujer, vestida de calle y me dice: “DOCUMENTACIÓN”. Me enseña la placa. Era una agente de la policía secreta. Me puse nervioso. Saque mi cartera y le pase mi DNI. Pero después los nervios se apoderan de mi. La agente, era una borde de mil pares de cojones, y comenzó hacerme preguntas, del tipo: “A DONDE VA, PORQUE MOTIVO, DONDE TRABAJA”. Tomo mi cartera y revolvió todo, sacándome el dinero que llevaba, hasta los condones que llevaba allí. Toda la gente del vagón mirando. Aquella situación me molestaba, máxime cuando había pedido la documentación a otra persona, pero enseño su carnet de Guardia Civil, y ya no lo molestaron más. Me pareció fatal, porque el chico tenía unas pintas de delincuente increíbles y no estaba de servicio, con lo que era un ciudadano más. Pero ya se sabe lo que pasa en este país de pandereta.
Bueno la borde de la agente, me pregunta que donde tengo la maleta, que quieren regístrala. Que vaya a donde esta su compañero, resultando que su compañero era el adonis, el doble de Rubén Sanz. Le digo a Raúl que me ayude a bajar la maleta. A el le dice que se quede en su sitio. Yo con mi maleta, recorriendo todo el pasillo. El policía me dice que lo acompañe. Vamos a un vagón que no tiene gente, solo había un baño y una zona donde poner maletas. Allí el policía me dice: “abra la maleta” y comienza a examinar mis pertenencias. Después, llegan sus compañeros. La borde le dice que va a otro vagón a seguir con el reconocimiento, por si necesita ayuda. Este responde que no. Que esta con el reconocimiento y que necesita 30 minutos. Ella le dice que vale. Que tenga cuidado.
Yo no entendía nada. Yo quería que aquella situación embarazosa se terminara. El chico, seguía examinando mis pertenencias y cuando termino de recorrer palmo a palmo mi maleta, después de tocar mi ropa interior. Se levanta y cierra la puerta del sitio en el que nos encontrábamos. Se da la vuelta y me dice: “Desnúdese”. Yo quede alucinado, aquello ya me superaba. Le respondí: “no se yo si esto es necesario. Tiene usted algo que le permita sospechar o alguna documentación que permita hacer esto”. El me respondió: “solo cumplo la ley y usted debe obedecer. Así que desnúdese, sino quiere que use la fuerza”.
Aunque no quería, obedecí, porque lo menos que quería era un jaleo, con lo que comencé a
desnudarme. Me quite los playeros, pantalones y la camisa que llevaba. Me quede en boxer. Allí estaba yo, delante de aquel hombre, de aquel dios, y el me dice: “Parece ser que usted esta un poco sordo. Le he dicho que se desnude”. Yo iba hablar cuando me dice: “quíteselo todo, haga el favor”. Pues me vi quitándome mis boxer, y puse la mano delante, tapando mi miembro, no podía mostrarle que toda aquella situación, que tanto me había tensado, me estaba excitando, al verle a el, mirarme como me desnudaba delante suya.
El policía se acerca: “separe las manos, vamos, obedezca”. No sabia lo que hacer, y al final, cumplo lo que me dice y ahí me pongo delante de el, desnudo, con mi miembro en alza. Entonces: “vaya, vaya (se rie). Póngase contra la pared de espaldas”. Yo me acerco, me coloco frente a la pared, con las manos hacia arriba y las piernas abiertas. Miro la pared, pero el policía tarda en venia adonde estoy yo. Al ver que pasaba el tiempo, giro la cabeza y me dice:”que hace, no le de dicho que se mueva”. Pero en esta ocasión la voz, se escucha muy cerca, como pegado a mi. El policía comienza a tocarme, siento su respiración en mi nuca. Aquella no era la forma de cachear, que se ve en las pelis o en las series policiales. El sigue bajando, llega a mis glúteos y allí, se para. Yo se que pensar, lo único que sabia es que aquella situación mas cachondo me estaba poniendo y de repente siento como introduce un dedo en mi ano. Con la otra mano me coge el cuello, y se acerca a mí. Siento si respiración, siento su calor corporal, siento su lengua recorriendo mi cuello, recorriendo cada palmo, cada rincón de mi espalda. Saca su dedo de mi ano, me coge mis muñecas, y me da la vuelta. Y quedo mirando, perplejo. Veo al policía completamente desnudo, empalmado. Un cuerpo, un cuerpo policial, desnudo, definido, un torso que marcaba ese pecho, un torso con una tableta de chocolate bien definida. Yo no me atrevo, pero el, sin más, coge mi mano y la pone encima de su polla, para que la toque. Entonces yo empiezo a tocar ese cuerpo, recorro con las yemas de mis dedos cada rincón, cada poro de esa piel, perfecta, de ese dios, lamo sus pezones, y el comienza a gemir, sigo bajando, me detengo en el ombligo, introduzco mi lengua en el, recorro mas y mas abajo, e introduzco su miembro en mi boca, comienzo hacerle una mamada.
El chico se pone contra la pared, toma mi pelo, empuja mi cabeza contra su miembro y yo, mientras disfrutando, lamiendo, chupando aquella porra policial, ese objeto de deseo. Después de un buen rato, el me coge, y comienza a chupármela. Yo estaba en otro mundo. Como era posible que me estuviera ocurriendo esto a mí, como era posible que un adonis como este, me la estuviera mamando. Aquello era el cielo y yo debía de estar muerto, porque otra cosa no se podía explicar. Se levanta, y sin mas se da la vuelta, pudiendo ver esos glúteos, perfectos, tan ricos, pequeños, duros. Sin más me lanzo a ellos. Para mi no hay mayor placer que recorrer palmo a palmo, un buen culo. Comienzo a comérselo, abriendo esa separación, introduzco mi lengua. Estaba depilado, completamente depilado, recorro cada rincón, deteniéndome en ese punto, en el agujero del deseo, para introducirle mi lengua, el sigue gimiendo, gozando.
Se gira, y me coge de la mano. Me lleva a una mesa, que había en aquel habitáculo, y me pone, en una esquina, boca
abajo. Abre mis piernas, con ese movimiento policial, y comienza a humederme mi objeto oscuro del deseo. No se ya mas que sentir, respingos me recorren por la piel, cosquillas. Sigue jugando con el, introduce sus dedos para seguir dilatándome. Yo estoy más cachondo que nunca. De repente para, se separa, miro para atrás; lo veo colocarse el condón, se acerca de nuevo y me dice: “vas a saber como se la gasta la policía. Vas a comprobar el poder de esta porra”. Y sin mas, me la introduce, seco, fuertemente, hasta el fondo. Sentí un dolor, increíble, grite, pero el me tapo la boca, y comenzó a darme tan fuertemente, tan rápido que cada golpe que me daba, era como sentir un martillazo, pero aquello me gustaba; acerco mas su cuerpo a mi, poniéndose sobre mi espalda, sentía sus jadeos, su respiración y allí venga darme, y mas fuerte. No paraba, solo sentía como la mesa se movía, a causa de sus envites. Después coge, me da la vuelta y me coloca de espaldas sobre la mesa. Allí abre mi piernas y el se coloca encima de mi. Me vuelve a introducir su polla, comenzando a moverse. Pone sus brazos al lado de mi cara, siento su cuerpo, yo toco con mis dedos las líneas de ese cuerpo, todo tensionado, todo excitado. Mientras el sigue follándome, me da besos en la boca. Yo estoy masturbándome, mientras el sigue dándome. Entonces se incorpora, coge mis piernas y me las levanta, y en esa posición, sigue, y sigue, yo siento mas placer, sigo masturbándome, el sigue dando, no para, era un toro, invistiendo, cada vez mas, mas. Yo no puedo más, no aguanto mas, mi polla esta a punto de reventar: “voy a correrme”, exclame y el seguía dándome mas, mas fuerte aun, y salio, salio ese liquido, caliente, el seguía, seguía. A mi nada ya me importaba, solo miraba esa cara, de placer absoluto. De repente, se quita, retira el condón, y se corre sobre mi pecho, mezclándose ambos fluidos. Al final, se coloca encima de mi, siento su corazón latir, al máximo, su cuerpo completamente sudado. Yo lo abrazo y le doy un beso, un beso en la boca, recorriendo los perfilados labios, para finalizarlo separándome poco a poco del labio inferior.
Me dice: “Debe vestirse y volver a su asiento. Gracias por colaborar con la Policía”. Yo me levanto de la mesa. Tomo unos cuantos clínex, y me limpio. Entro al baño. El esta allí, limpiándose. Compruebo por ultima vez ese cuerpo, pero mi osadía, me lleva a acercarme a el, le miro a los ojos y le digo:”Gracias por el buen momento que me ha dado agente”. Y le doy otro beso, mientras acaricio su cara. Me retiro, me limpio y termino por vestirme.
Ya
los dos vestidos, me abre la puerta. Toma mi maleta y me la lleva hacia allí. “Sal antes tu. Yo espero un rato”. Era la primera vez que me trata de tu a tu.
Voy a mi sitio. Allí esta Raúl. Coloco la maleta, pero como la condenada pesa mucho me cuesta levantarla. De repente alguien me ayuda, era el, el policía, pude sentir su torso pegado al mío, su olor embriagador que tanto me había excitado. Le doy las gracias, nos miramos a los ojos, me introduce algo en el bolsillo algo y fue a reunirse con sus compañeros. No miro lo que me metió.
Mientras estoy viendo el paisaje, Raúl me da un pequeño golpe, me acabo de despertar, he tenido un sueño tan increíble pero tan real. Todo había sido un dueño, me siento muy a gusto, casi ni me he enterado del viaje. El tren baja la velocidad, estamos llegando a Málaga. 39ºC, cuando salimos del tren. Raúl y yo nos miramos, y nos reímos. Yo digo: Macho la que nos espera. Jajajaja.
Llegamos a casa de mi tío. Nos ponemos en la habitación y miro entonces en el bolsillo, hay una tarjeta, con un número de teléfono. “Llámame a las 11 y hablamos”. Raúl está fuera, hablando con mi tío. Miro el reloj, son las 11, cojo el móvil, marco el numero y ………
Posted in Relatos | | | 1 Comments
One Response to ' Pasion Policial en el AVE '
Leave a reply
Calendario
Ultimos Comentarios
- Ricardo en Secreto confesado
- Eneko en Secreto confesado
- apolo en Secreto confesado
- yali en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- Eneko en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- yali en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- Ricardo en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
Subscribete
Buscar
Blog Traffic
Pages
- Last 24 hours: 46
- Last 7 days: 440
- Last 30 days: 1,866
- Online now: 5
on Agosto 22nd, 2011 at 15:52
Con fotos mucho mejor. Esta historia ya sabes que no me la creo.
Pero en bueno soñar. Lo malo es hacer un volcán cuando se rompe el
sueño.
Report This Comment