Categoría
Últimas Entradas
- Secreto confesado
- Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- 7 Frases para San Valentin
- Fin de Semana Especial. Capitulo VI: PLACER
- Fin de Semana Especial. Capitulo V: TARDE DE DOMINGO
- Fin de Semana Especial. Capitulo IV: SABADO
- Fin de Semana Especial. Capítulo III: CONOCER
- FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2012
- Fin de Semana Especial. Capitulo II: Encuentro
- Fin de semana especial: Capitulo I: La llegada
- Fin de semana especial (Prólogo)
- 80 Euros por una mentira
- Me gustaria…………
- Hace dos meses
- Comunicaciones de Nuevos Relatos
- Química: Teoría o Práctica (Capítulo Final)
- Química: Teoría o Práctica (Capitulo III)
- Química: Teoría o Práctica (Capitulo II)
- Química: Teoría o Práctica (Capítulo I)
- Carta Abierta
- Para mi Joven amigo
- Algo estupido
- El que tiene un amigo, tiene un tesoro.
- Amistad
- Para la Reflexión
- yaliloquios: ¿somos los gays los mas homofobos?
- Comentarios sobre Cartas Personales, Pensamientos en GAYBOOK
- Comentarios Artículos en GAYBOOK
- Comentarios Relatos en GAYBOOK
- Más que amigos
- EL PRIMER PARTIDO
- Maluba
- Aquel Chico
- Treinta Horas
- El reencuentro (Capitulo Final)
- El Reencuentro (Capitulo II)
- El reencuentro (Capitulo I)
- Tenis y Algo Mas
- Probando nuevas Sensaciones
- Primera Vez
- Agosto: Tenis y Placer
- Pasion Policial en el AVE
- Piscina Ardiente
- A veces, poquito a poquito
El Reencuentro (Capitulo II)
Agosto 20th, 2011 by yali
En aquel momento, Pedro se encontraba hablando con su joven confidente. Le había dicho que le había mandado un mensaje a Andrés. Mientras siguen enviándose correos, suena el móvil de Pedro, es la señal de mensaje corto. Toma el móvil, se dispone abrirlo. Cuando ve el remitente, sus ojos se abren como platos:“Si estoy mejor. Cualquier día te pego un toque para tomar algo y hablar. Aquí estamos a turnos. ¿Qué horarios tienes?”
Pedro esta atónito, no esperaba una respuesta afirmativa y tan rápida. Está tan nervioso que se le cae el teléfono al suelo. Lo recoge, comienza a escribir: “Yo por las mañanas estoy en la tienda. De tarde estoy dando clases 4 horas. Tú avísame, si es por la mañana me escapo y si es de tarde hasta el 17 de junio doy clases de 4 a 8 salvo los viernes. Pero tú avísame que yo me organizo. Saludos”.
Clica el botón de envío. Se lo comenta a su confidente, por mail. Está como loco. Suena de nuevo el móvil, un nuevo mensaje: “OK. Bueno un saludo. Andrés”.
Al recibir estos mensajes, Pedro ha recobrado la fe en que podían ocurrirle cosas buenas, bonitas. Ahora solo tiene que esperar a que ocurra el encuentro.
Ha pasado ya varios meses sin que Pedro tuviera noticia alguna de Andrés. No le da mucha importancia a ese principalmente por dos motivos uno el que Andrés esté trabajando a turnos y el segundo la conocida la enemistad manifiesta de la mujer de Andrés por él. Pedro siempre sospecho que uno de los impedimentos para volver a reactivar la amistad perdida entre ambos, no sólo había sido el ego de ellos, sino una tercera persona, cuya alma era tan oscura como una noche sin luna, donde nada ilumina el cielo. Era una persona tan fea internamente como externamente (Pedro la llamaba en su circulo de amistades LA TROLL, asi que imaginar que bella es la susodicha elementa).
Siempre, desde años, Pedro ha estado enamorado de Andrés y la separación que ha habido entre ellos no ha disminuido los sentimientos de Pedro. Es su gran amor, a veces se pregunta si será un amor imposible. Un amor que empezó con odio. Ambos trabajaban juntos, se llevaban mal, discutían, se enfrentaban, pero por una casualidad de esas que da la vida, comenzaron a charlar, a comer juntos, a dialogar, a ir a jugar al tenis, y cada día que pasaban juntos, tardes enteras, ya que en aquel momento el noviazgo de Andrés se hacía efectivo solo los fines de semana. Pasaban mucho tiempo juntos. Recuerda con frecuencia aquella vez que Andrés le dijo: “Pedro, si te hubiera conocido antes a ti, que a Sofía, tu y yo estaríamos juntos”. No sabe si esas palabras fueron efecto del alcohol, o de qué, pero que salieron de la boca de Andrés, eso era muy cierto. Pedro se había incluso declarado, sentía devoción por él, soñaba todos los días con él, su primer pensamiento de cada mañana era para Andrés, también lo era el último de cada día. Siempre Andrés en su cabeza. Pero nunca paso nada, nada más que alguna palmadita en el trasero, algún que otro beso en la mejilla, pero nunca dieron otro paso.
Todos estos momentos, y algunos otros, volvían en estos instantes a la cabeza de Pedro. Mientras pasaban los días, cada uno hacia su vida normal. Un lunes, sonó el móvil de
Pedro: mensaje de Andrés. “Hola Pedrin, ¿Qué tal estas? Oye como tienes mañana la tarde. Te lo pregunto porque si puedes podíamos ir a jugar al tenis a partir de las 5 de la tarde y después tomar algo. Ya me dices. Un saludo.”
Pedro, antes de contestarle, lo primero que hizo fue llamar al patronato de tenis,
para ver si había pista. Se puso al teléfono, un conserje, a la que tenía bastante manía, por el trato que dispensaba a la gente. Le confirmo que había pista libre de 5 a 7. Entonces dio su nombre, su número de socio y dejo reservada la pista, nada más colgar con el patronato, mando este mensaje: “Andrés. Ya he reservado pista para mañana. De 5 a 7. Nos vemos en las pistas. Hablamos. Saludos.”. Andrés respondió con un único “OK. Nos vemos. Chao”.
Pedro se estaba poniendo nervioso. El estomago se le había cerrado, estaba volviendo a sentir aquel hormigueo. Aquella noche no había dormido nada. Su cabeza no paró de dar vueltas. Había dado tanto la vara a su amiga Yeah como a su joven confidente, Rafa, que a ambos les apetecía darle tan somanta de palos, porque llegaba a ser cansino, muy cansino. “¿y qué me dirá? ¿cómo será el encuentro? buff no se ¿qué haré? ¿podré mirarle a los ojos? ¿me saldrán las palabras? ¿y si viene acompañado de la ínclita?” Su joven confidente le respondió: “Te voy a llamar el hombre” y si….” Deja ya de pensar en que puede ocurrir. Vete a dormir. Descansa y mañana ya me cuentas como fue el encuentro, cielo”. Y Pedro se fue a dormir, bueno a intentarlo por lo menos.
Llegó el martes, amaneció despejado, sol brillante. Aquello fue tomado por Pedro como un buen presagio. El día parecía que no avanzaba, la mañana se hizo eterna, siempre pensando en Andrés. Comió, muy poco, apenas le entraba nada. Se fue para su piso. Se vistió y esperó el momento de ir a las pista de tenis. Preparó su ropa de tenista. Lo cierto es que para la ropa de tenis Pedro es superpijo. Camiseta de tirantes, estilo Rafa Nadal. Pantalón “Nike”, calcetines negros “Nike”, zapatillas tenis “Adidas”, cinta del pelo o hachimaki de la marca “Yonex”, raquetas y raquetero ambos también “Yonex”. Cogió dos botellines de agua todo el equipo y se fue al encuentro. Tan nervioso estaba, que cuando salía del garaje, rozo la pared del mismo con la aleta trasera izquierda de su “Ibiza”, tan nervioso estaba que casi entra por dirección contraria en una calle, tan nervioso estaba que casi se lleva por delante a una viejecita que estaba pasando por un paso de cebra. Aquel kilómetro que separaba su casa de las pistas, le parecieron mil.
Llego al polideportivo, entro a pagar la cuota de la reserva de pista, dos euros por hora, recogió la llave de la pista y se fue a esperar Andrés a la puerta, como hacía 7 años atrás. Andrés llego en su “Citroen Picasso” negro. Llevaba puesto la ropa de tenis que Pedro le había regalado hacia siete años por su 28 cumpleaños. Pedro, miraba, cabizbajo, como siempre que se encontraba nervioso delante de alguien que le interesaba conocer o volver a ver. Se estaba diciendo para sí: “Que guapo está, aunque la cara la tiene más estropeada. Normal con lo que tiene al lado en la cama, es normal que este así”.
Andrés es alto, mide 183 centímetros, de constitución fuerte, un poco cachitas. En su pecho tiene una pequeña hendidura producida por un episodio de raquitismo de su infancia. Pelo corto, rizado, ojos de color marrón oscuros, nariz perfilada, labios finos, de los que apetecen besarlos durante mucho tiempo.
Andrés se aproximó al lugar donde estaba Pedro. En su rostro esbozaba esa sonrisa picara que ponía, cuando se enfadaban ambos, para que a Pedro se le pasara el mosqueo. Se dan la mano:
- Pedrin ¿que tal?”
- Bien, bien. Parece que vamos a tener buen tiempo. Para jugar es lo mejor.
Pedro pensó que había que ver lo primero que se le ocurría decir, después de 6 años, hablar del tiempo. Se dijo para sí mismo: “Yo como siempre, quedando estupendamente”.
Ambos bajaron a las pistas. Se cruzaban solo miradas, alguna que otra pregunta suelta. Andrés vio que habían puesto una pista de pádel:
- ¿Desde cuándo esta la pista de pádel?
- La terminaron de poner hace 15 días. Ahora está de moda… Para mi mejor, menos gente para reservar pista de tenis. Quieren poner otra después. Mira para ti será genial. Así haces el mismo deporte que tu gran presidente.
Ya estaba Pedro, lanzado pullitas, pero aquello en vez de crear malestar, lo que hizo fue que ambos se rieran. Entraron en la pista, Pedro saco las bolas de tenis. Se quito la camiseta. Apretaba mucho el sol. Y comenzaron a pelotear. Se veía que Andrés hacía mucho tiempo que no jugaba al tenis. Todas las pelotas al aire o fuera de la pista. Aquellas dos horas pasaron volando. Pedro sudaba a mares, pero estaba disfrutando del momento.
Como si nada llegaron ya las siete de la tarde y tuvieron que dejar de jugar. Había otra pareja esperando. Andrés estaba cansado, muy cansado. Hacía mucho tiempo que no jugaba. Por el contrario, Pedro estaba eufórico, sería capaz de seguir jugando cuatro horas más, todo por estar al lado de “su” Andrés.
Fueron a la cafetería del polideportivo a tomar algo. Dos cervezas, dos cañas para ser exactos, y comenzaron a hablar de todo lo ocurrido en los últimos años.
No era momento de reproches, no era momento de echarse nada en cara, solamente hablar cada uno de sus cosas, contando sus historias. Pedro le comento una cosa:
- Bueno Andrés, hay una cosa que tu ya sabias. Este año he dado el paso y he salido del armario en casa. He dicho a mis padres que soy gay. Todo ha ido bien. Andrés solo contesto:
-¿Tienes novio?
-
No por ahora nada, solo putear de vez en cuando. Últimamente estoy que me salgo de pretendientes, pero en ningún caso no consigo encontrar a alguien con el que compartir mi vida. Tal vez, es porque tenga a alguien metido en mi corazón y cabeza y no consiguiendo quitarme esa barrera. Se hizo un silencio, un silencio que se podía cortar con un cuchillo, frío. Y continuó:
- Pero bueno la gente que puede romperla generalmente están fuera de Asturias. Con esto de Internet, hay muchas redes sociales y puedes conocer a muchísima gente. Pero bueno es lo que hay, ya sabes que a mí siempre me gusta lo imposible. Hay uno en especial, que vamos me tiene como loco. Ambos se miran y se ríen. Andrés comenta:
- Sinceramente Pedro, te he echado mucho de menos. Me alegra mucho de este encuentro. Pedro mira Andrés, con sus ojos avellana completamente vidriosos:
- Yo también te he echado de menos. Otro silencio vuelve a instalarse entre ellos.
Andrés mira su reloj que son las ocho de la tarde:
- Tengo que irme, sino quiero tener problemas con la parienta. Ya sabes.
Andrés da un suspiro de resignación, ambos se levantan, van hacia el coche. Se despiden. Y Pedro dice:
- Andrés, bueno espero volver a repetir esto. Ojala que esto sea el inicio de que nuestra amistad vuelva a asentarse. Por cierto, un día tienes que venirme a ver el piso. Otro día que quedemos para jugar al tenis, la cerveza en mi casa.
- De acuerdo. Contesta Andrés. Se dan la mano, se introducen en sus respectivos coches. Uno va detrás del otro. Pedro se mete en su garaje y Andrés le pita.
Ya en su piso, Pedro mira la mano con la que se ha saludado con Andrés, se echa en la cama y comienza a………….
CONTINUARA…..
Posted in Relatos | | | 3 Comments
3 Responses to ' El Reencuentro (Capitulo II) '
Leave a reply
Calendario
Ultimos Comentarios
- Ricardo en Secreto confesado
- Eneko en Secreto confesado
- apolo en Secreto confesado
- yali en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- Eneko en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- yali en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
- Ricardo en Fin de Semana Especial. Capítulo VII: DESPEDIDA
Subscribete
Buscar
Blog Traffic
Pages
- Last 24 hours: 45
- Last 7 days: 439
- Last 30 days: 1,865
- Online now: 5
on Agosto 24th, 2011 at 23:24
Asi? las encontre por la red. Y como me gustaron, aqui las puse.
Report This Comment
on Agosto 24th, 2011 at 23:21
Reconozco alguna foto
Report This Comment
on Agosto 20th, 2011 at 23:27
HAN PASADO CASI 15 DIAS DESDE LA PUBLICACIÓN DEL PRIMER CAPITULO.
HOY OS DEJO AQUI EL CAPITULO NUMERO 2 DE ESTA HISTORIA. ESTE
CAPITULO INTERMEDIO, ES UN CAPITULO DE TRANSICION. SOLO EXPONGO
UNOS SENTIMIENTOS, UNOS DESEOS, UN SUEÑO QUE A MEDIDA QUE PASA EL
TIEMPO, MAS CLARO VEO QUE NO OCURRIRA. PERO COMO LO HE ESCRITO, Y
LA ESPERANZA ES LO ULTIMO QUE SE PIERDE, QUIERO QUE LEAIS PARA
VUESTRO DELEITE PERSONAL. POR OTRO LADO, LOS DOS PROXIMOS
CAPITULOS, SE LOS DEDICO A UN AMIGO, QUE ESTA PASANDO POR UNA
SITUACION COMPLEJA. Y COMO BUEN AMIGO QUE ES, ME HALAGA CUANDO LE
GUSTA ALGO DE LO QUE HAGO, PERO ME DA CAÑA CUANDO NO LE GUSTA,
DANDOME SU OPINION, PARA QUE CON ELLO, MEJORE. EL SE ESTA
REENCONTRANDO A SI MISMO EN ESTE MOMENTO. POCO A POCO, YO LO VEO
MAS ANIMADO, COSA DE LA QUE ME ALEGRO. ESTE PEQUEÑO HOMENAJE ES
PARA QUE VEA QUE ME TIENE DE APOYO, PARA QUE SIENTA QUE AQUI TIENE
UN BASTON DONDE APOYARSE. SE LOS DEDICO ESPERANDO QUE LOS DISFRUTE.
OJALA DESPUES DE QUE SE REENCUENTRE, PODAMOS ENCONTRARNOS AMBOS
PARA DARNOS UN FUERTE ABRAZO. VA POR TI, CAMPEON.
Report This Comment