yaliloquios

El reencuentro (Capitulo I)

Agosto 20th, 2011 by

Han pasado seis años, desde que dos amigos no se han vuelto hablar. Desde un día de abril de 2005, a las 17:45, estas dos personas no habían hablado más. Era un jueves, tormentoso, oscuro. Hablaron por última vez, fue una comunicación rara, una comunicación que ponía fin a seis años de amistad, seis años ¿perdidos?.  Si, tal vez por el ego de ambos. Seis años desperdiciados por no haber sabido adaptarse ambos, los dos a las circunstancias.

En toda historia  siempre hay dos puntos de vista; siempre hay dos versiones. La objetividad no existe, nunca existirá, uno siempre intenta que la balanza se incline a su lado. Lo único con lo que cuentas es con el tiempo, que sea éste el que ponga las cosas en su sitio, demostrando al final, o tal vez no, quien de ambos llevaba la razón.

Han pasado seis años, cruzándose por la calle, como dos extraños, uno de ellos al acercarse al otro cruzaba de calle, el otro bajaba la cabeza para no mirarle a la cara, ambos intentaban disimular que no se veían, que no se cruzaban. Cambios de acera, miradas perdidas, ya han pasado seis años. Años en los que Pedro cada vez que se encontraba con Andrés, cuando se cruzaba con él, o lo veía, notaba un hormigueo, sentía como unas mariposas en su cuerpo; era tal el nerviosismo que le producía el encuentro que alguna vez se había quedado en blanco. Seis  años perdidos, sin hablar, sin mirase, sin conocerse, sin de poder abrazarse. Andrés ahora era un hombre casado padre de un niño de cuatro años.  Seis años sin poder ir a jugar al tenis juntos, sin echarse unas risas mientras pegaban a la bola, o hasta de enfadarse enfadarme al disputar una bola o al ganar algún punto. Seis años sin poder ir a tomar el sol, comer el menú del día después de una jornada laboral. Seis años sin dirigirse la palabra.  Seis años separados, cada uno por su lado. Seis años, … es mucho tiempo seis años

Un acontecimiento triste en la vida de Andrés, cambio las cosas. La perdida de un familiar iba a producir ese cambio. Fue el día 15 de abril de este año. Pedro por cansancio, por agotamiento, por no seguir ocultando algo de su vida, por lo mal que lo había pasado el día anterior,  … por mil motivos, tal vez porque en su casa había un inquilino, un burgalés, un desconocido, alguien con el  que Pedro sólo había hablado y chateado varias veces.  Esta persona le había pedido un favor, que si podía quedarse unos días con él, que necesitaba salir de su ciudad, Pedro le había dado su consentimiento. Realmente fueron quince largos días que no olvidará, donde se puso en más de una ocasión a prueba la paciencia de Pedro. Llego un miércoles salió “de marcha” hasta las 3 de la madrugada del jueves, produciendo en Pedro una situación de preocupación y de dudas, entre otras cosas por no saber  nada de él durante 24 horas. Aquello y otros detalles de esa estancia, hizo que Pedro interiormente explotase y diera el paso.

Ya lo había comentado a varios amigos, ahora tocaba en casa. Llegó Pedro a casa de sus padres, su madre estaba cosiendo, lo vio nervioso, con los ojos llenos de lágrimas, apenas le salían las palabras. Al final fue ella, las madres que todo lo ven, que saben leer en lo oculto de sus hijos:

-          Qué sucede hijo mío, ¿tienes novio?, esa fue la señal para decir abiertamente:

-          Soy gay. Fue una liberación.

El resto de mi familia, bien, todos bien, incluso el padre, al principio se quedo un poco cabizbajo, pero cuando la madre le pregunto que si pasaba algo, solo dijo:

-          Es mi hijo, y lo defenderé siempre a muerte.

Tal vez esto no venga mucho al caso pero fue un momento muy  importante en la vida de Pedro, que le haría cambiar la concepción de muchas cosas ¿también de su relación con Andrés?

Ese echo, el inquilino, su salida del armario, esos días de tensión  hicieron, que no se hubiera enterado a tiempo del fallecimiento del familiar de Andrés.

Andrés trabaja en la misma empresa que el padre de Pedro. Pedro, en cambio, trabaja en el tienda, de unos familiares, que viven en el pueblo familiar de Andrés.  Ese día, ese viernes, tenia el día libre. Por lo que fue el lunes cuando se enteró del luctuoso acontecimiento. Llamó a su padre para decirle como no le había dicho nada.

Pedro no sabía que hacer, era consciente o eso creía él que hiciera lo que hiciera con Andrés se iba a equivocar, ¿entonces?.  Con un poco de cobardía, por miedo a la reacción del amigo, o a que no contestase, le mande un mensaje al móvil. Pensó que no obtendría respuesta, pero no, se equivocó, Andrés le respondió. Un mundo nuevo, el corazón de Pedro se lleno tanto de alegría que no podía estar mas contento.

Dos semanas más tarde se encontraron por la carretera. Andrés iba en moto, Pedro con el coche se puse detrás de el. Comenzó el primero a mirar por el espejo retrovisor, haciendo tonterías con la moto (esa parte infantil era la que a Pedro le sacaba de quicio, pero sin embargo, también era la que más le gustaba). Ambos viven cerca, tan cerca vivían en la misma calle, unos portales de diferencia había entre ellos. Al llegar a la entrada del garaje  de Pedro, Andrés pito con su moto, fue como una especie de adiós.

No habrían pasado quince día cuando Pedro regresaba a casa  después de su habitual caminata por la senda del café posterior,  no iba solo iba acompañado de su amiga Yeah. En la entrada del pueblo, en un semáforo, ahí en la calle, a la altura de la subida al parque que está detrás de su casa, aparece en la calzada una moto. Mira al motorista, éste esta haciendo “tonterías” hecho que hace que Pedro se fije en él,  cuando reconoce quien es, queda paralizado.

- Hola.   Le dice Andrés. Pedro responde con otro hola y saluda con la mano,  no se detiene, no se para, una fuerza interior, no sabe cual le hace continuar su camino. Aquel día su corazón percibió una sensación agradable. Esas mariposas que llevaban tiempo dormidas, porque aún no había habido nadie que las hubiera despertado, ya que todos en los que piensa que podían hacerlo estaban lejos, esas mariposas revolotean por su estomago de nuevo. Sus ojos se llenan de lágrimas, Pedro está tan feliz, llama a su amiga Yeah, a su confidente, se lo cuenta sin omitir detalle. Todo era felicidad en ese momento.

Han seguido pasando cosas desde aquel día, resultados que esperaba, todos satisfactorios. Pedro está planificando el verano, ha habido un cambio de planes en el mundo laboral, está a la espera de una leve operación,  sigue el día a día. Una tarde en su casa se decide a mandarle un mensaje a Andrés. De alguna forma se lo había prometido a un buen amigo suyo, cuyo nombre es Rafa,  al que le cuenta sus cosas, sus secretos, un joven amigo que tanto le apoya en los malos momentos, que siempre esta ahí y que aunque discutan, siempre terminamos arreglando la cosas, como debe ser, siempre apoyándose, siempre contándose sus alegrías y sus tristezas. Y Pedro aprieta la tecla de envío:

- Hola Andrés ¿Qué tal estas? Espero que todo vaya bien, y que estés más animado. El otro día cuando nos saludamos, me quede con las ganas de hablar contigo. Si algún día quieres tomar algo o ir a jugar al tenis, avísame. Es absurdo que una amistad que fue tan importante, se pierda por una tontería. Espero que todos bien en casa. Un saludo. Pedro.

El envío de este mensaje, ha sido algo espontáneo, algo no decidido. Intuía que podía no ser contestado por su parte, pero………….

CONTINUARA

Report This Post

Share

Posted in Relatos | | | 1 Comments


One Response to ' El reencuentro (Capitulo I) '

Subscribe to comments with RSS or TrackBack to ' El reencuentro (Capitulo I) '.

  1.    yali said,

    on Agosto 20th, 2011 at 23:36   Responder

    HAN PASADO 15 DIAS DESDE MI ULTIMA PUBLICACION. OS DEJO ESTA
    HISTORIA, QUE LA DIVIDIRE EN 3 CAPITULOS. ESPERO QUE OS GUSTE, COMO
    LAS ANTERIORES. UN SALUDO. YALI

    Report This Comment

Leave a reply


*
To prove you're a person (not a spam script), type the security word shown in the picture.
Anti-Spam Image

Protected by WP Anti Spam
  • Calendario

    Agosto 2011
    L M M J V S D
        Sep »
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728
    293031  
  • Ultimos Comentarios

  • Subscribete

    Subscribe
  • Blog Traffic

    Pages

    Pages|Hits |Unique

    • Last 24 hours: 44
    • Last 7 days: 438
    • Last 30 days: 1,864
    • Online now: 5
  •  

    Report This Blog

    Bad Behavior has blocked 34 access attempts in the last 7 days.

    Este sitio está protegido con un plugin de Urban Giraffe 'HTML Purified' y Edward Z. Yang's Powered by HTML Purifier. 2747 items have been purified.